No deberías llenar una botella plástica tantas veces como quieras

Cada día se producen alrededor de 300 millones de toneladas métricas de plástico que pueden tardar entre 100 y 1000 años en degradarse en el ambiente. Además cientos de productos de plástico son elaborados para nuestro uso cotidiano, desconociendo las implicaciones ambientales que esto tiene para el planeta.

Sabemos que muchas personas utilizan recipientes plásticos para envolver, almacenar, transportar y conservar sus alimentos (Te puede interesar: Bee´s wrap: la alternativa ecológica al film de plástico) pero estos recipientes pueden tener implicaciones para la salud además del gran daño que le están ocasionando al medio ambiente, en un país como Colombia por ejemplo en donde solo el 17 % de las 11,6 millones de toneladas de residuos sólidos que se generan al año es aprovechado.

Pero, si hablamos solo de botellas plásticas, hay que tener en cuenta que estas tiene un tiempo de degradación de por lo menos 500 años, además muchas de ellas terminan en el océano afectando la vida marina y, en casos más locales, terminan en las alcantarillas, arroyos y botaderos de basura. Pero si quisiéramos reutilizar una botella de estas para almacenar agua a diario y consumirla ¿es posible? La verdad no es recomendable por múltiples razones, a continuación se exponen algunas de ellas.

Higiene

Las botellas plásticas están elaboradas para se usadas solo una vez, así que aumenta la probabilidad de que se agrieten, se quiebren parcialmente o se arañen, creando así espacios perfectos para el alojamiento de microorganismos que pueden provenir de nuestra boca, las manos o incluso el lugar en donde colocamos la botella, así que pueden ser un foco de colonias bacterianas entre las cuales pueden haber microorganismos patogénicos, aumentando la posibilidad de contraer enfermedades.

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Contaminación por sustancias químicas

Cada vez que usamos una botella esta está bajo condiciones de presión, ruptura, calor, entre otros factores que pueden ocasionar la liberación de sustancias químicas dañinas para la salud las cuales harán parte del producto que se almacena en la botella y serán consumidos. Está comprobado que recipientes de plástico rígido a base de policarbonato que contiene BPA o Bisfenol A, pueden liberarlo en el contenido. Esta sustancias actúa como un disruptor endocrino, es decir, altera el equilibrio hormonal de las personas.

Cómo leer los códigos de los plásticos

Generalmente en la parte inferior de la botella hay un número encerrado por tres flechas que indican el tipo de plástico de los que está compuesto la botella, si se puede reciclar y cuál es su composición química. Estos son:

Los tipos de plástico 3, 6 y 7 son los más peligrosos, ya que estos contienen Bisfenol, siendo un peligro para nuestra salud si rellenáramos una y otra vez la botella. Mientras que los números 1, 2, 4 y 5 son menos peligrosos.




Recomendaciones

  • Evita comprar los productos plásticos con BPA
    Si vas a usar la botella, lava el envase cada vez que los uses con un detergente suave, como si fuera un utensilio de cocina.
    Escoge envases de vidrio preferentemente.
    En ningún caso las calientes.
    Reduce tus desechos plásticos: aquí tienes algunas recomendaciones para hacerlo.
    Entérate sobre otros usos que puedes darles a las botellas, como por ejemplo, usarlas en la construcción alternativa.
    Infórmate sobre lo que se viene: el bioplástico.

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Fuente: La Bioguía. Todos los derechos reservados 2017.


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